La sombra de la ovejita - Cuento corto juvenil con moraleja

Moraleja: Si tienes hijos o conoces a alguien que esta siendo acosado o maltratado acérquense a ellos y hablen con ellos antes de que una feroz bestia llegue antes que ustedes. El silencio que abundaba en estas colonias cerca de la carretera hacia parecer que la paz y tranquilidad reinaba ahí, sin embargo, la feroz bestia no salía por las noches, no no no, a pesar de su salvajismo planeaba como acercarse a las ovejitas, sabía muy bien que durante el día las dejaban sin que nadie las cuidara. Sus caricias y pellizcos eran demasiados, casi en exceso, la pequeña ovejita confundida no sabía qué hacer, a pesar de su corta edad algo dentro de ella le decía que algo andaba mal.
Hace algunos ayeres, lejos del ruido urbano de Tijuana, una feroz bestia acechaba caudalosamente a una pequeña ovejita, con unos ojos claros y redondos, con una sonrisa tierna e inocente por su corta edad.

El silencio que abundaba en estas colonias cerca de la carretera hacia parecer que la paz y tranquilidad reinaba ahí, sin embargo, la feroz bestia no salía por las noches, no no no, a pesar de su salvajismo planeaba como acercarse a las ovejitas, sabía muy bien que durante el día las dejaban sin que nadie las cuidara.

Niña en la plaza por Aarón Mendoza [1]

La bestia con calma y paciencia espero el momento para acercarse a la ovejita, una vez que estaba con ella tomo la bestia confianza y le pellizco los cachetitos, pero su calma y paciencia era mucha. Día a día la acechaba y acariciaba sus pequeñas orejitas.

Sus caricias y pellizcos eran demasiados, casi en exceso, la pequeña ovejita confundida no sabía qué hacer, a pesar de su corta edad algo dentro de ella le decía que algo andaba mal.

La astucia de la bestia había llegado ya que la ovejita silencio hacia…

Un día la bestia siguió a la ovejita hasta su casa, 
la bestia entro y solo con ella quedó, 
la bestia chimuela era y comérsela no pudiera, 
así que solo mordió todo el cuerpecito de la oveja hasta que lloró, 
el miedo sin hablar la dejó.

Esto sucedió semanas, meses, hasta que la ovejita de valor se armó y hablo con sus papis diciéndole de las caricias excesivas y de los abusos que la bestia hacía con ella cuando estaba sola.

La noche llego, aquella colonia sobre la carretera el silencio rompió, el sonido del fuego de las antorchas y el coraje de la gente a la feroz bestia encontró, lo castigaron y quemaron todo su pelo expulsándolo de ahí.

Ahora a la feroz bestia por su diferente apariencia lo llamaron “el hombre”.

Moraleja
Si tienes hijos o conoces a alguien que está siendo acosado o maltratado acérquense a ellos y hablen con ellos antes de que una feroz bestia llegue antes que ustedes.

Referencia:
[1] Mendoza A. (2011, 24 de octubre) Niña en la plaza [Fotografía]. Recuperado el 22 de diciembre de 2019, de https://get.google.com/albumarchive/108681890460568752459/album/AF1QipMuR5KlGU-HHP8_vHElFjVXjkp2cmxK-PNsf7A3/AF1QipPJW7yfIUN4zrvZDpkWNBQaO81uvJqRF1jfg5-z

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