Gratitud: evitando el sabotaje y auto sabotaje | Blog

En que momento yo mismo me bloqueo, cuando declaro juro y perjuro que todos aquellos que están en mi equipo su apoyo sea de 24 horas y por 7 días a la semana y dure para siempre, realmente estas personas no podrán por el simple hecho de que tienen otras cosas que hacer, otros problemas que no les permite apoyar duraderamente, entonces por qué yo tengo que insistir que estén siempre aquí y ahora por lo tanto empiezo a sufrir cuando yo mismo me creí esta fantasía; -ellos tienen que estar cuando yo lo dispongo-.
Dar sin recibir nada a cambio… difícil para llevarlo a práctica, pero demasiado fácil de entender.

Pero realmente que es lo que nos detiene para mostrar la gratitud, para algunos pudiera traducirse como “desprenderse” aunque recae mucho en la abundancia espiritual que cada uno posee. Hay dos síntomas que no nos permite mostrar la gratitud.

La primera el sabotaje; hay momentos cuando uno quiere hacer algo, sin embargo el mundo que nos rodea en ocasiones nos impide llevarlo a cabo, pero otras veces buscábamos apoyo y terminamos completamente solos.

Imagen [1]

-Una vez me sucedió en que mis compañeros de trabajo me insistían que tenía que llevar un proyecto, me lleve unos días elaborándolo (claro estaba entusiasmado) pues me rodeaban personas que realmente no les gustaba hacer nada, este fue el momento preciso para hacer algo. Cuando presente el proyecto me lo rechazaron-. 

-También tuve la oportunidad de presentar otro, este si me lo habían aprobado, cuando llega el día de llevarlo a cabo nadie apoyo-.

El sabotaje es fácil de percibir pero más fácil culpar a otros por el simple hecho de no tener perseverancia.

La segunda es el auto sabotaje; retomando los ejemplos anteriores, lo primero que haríamos para echar todo a la basura es cruzarnos de manos y quedarnos sentados. –Es que primero me están insiste e insiste para que luego me digan que no, primero me dicen que te apoyaremos, estaremos ahí, desgraciadamente nadie fue, ¿Por qué he de hacer algo yo? Es mejor no hacer nada al fin y al cabo no pasa nada-.

Esto abre resentimientos que a la postre nos causara sufrimiento e insatisfacción.

El sabotaje y el auto sabotaje pueden llegar de manera directa o indirecta, el sabotaje nos puede llevar al auto sabotaje y el auto sabotaje al sabotaje, cualquiera de las dos pudiera llegar primero. 

Cuando me llego el auto sabotaje deje de perseverar entregándome de lleno a la pereza y flojera haciendo equipo con los que criticaban a los demás. El tiempo pasa y pasa rápido. Llego una persona nueva y con más entusiasmo a él lo apoyaron y a mí no, lo primero que hice fue hacer grupitos para intrigar y envidiar lo que me llevo a ser el saboteador.

Para desenvolvernos y no actuar conforme a los resentimientos sería mejor trabajar con el auto sabotaje, si no reconocemos que nos bloquea difícil se puede llegar a la gratitud, dar y mostrar esta abundancia.

Ahora bien, en que momento yo mismo me bloqueo, cuando declaro juro y perjuro que todos aquellos que están en mi equipo su apoyo sea de 24 horas y por 7 días a la semana y dure para siempre, realmente estas personas no podrán por el simple hecho de que tienen otras cosas que hacer, otros problemas que no les permite apoyar duraderamente, entonces por qué yo tengo que insistir que estén siempre aquí y ahora por lo tanto empiezo a sufrir cuando yo mismo me creí esta fantasía; -ellos tienen que estar cuando yo lo dispongo-.

Otra de las causas de este auto sabotaje son aquellas expectativas que le pongo a las personas que están en mi equipo, si estamos para un solo objetivo o meta delegar o poner confianza en otros es indispensable pero complicado para realizar; -mi equipo sabe la hora para llegar, sabemos que se debe llevar el material de apoyo y estar preparados para las cosas desfavorables que pudieran pasar… sin embargo no es así-.

Es difícil que podamos mostrar gratitud, cuando algo falla soy muy propenso a ponerme de malas, gritar o tragarme todo, tener dolor de cabeza, esto sucede cuando me dejo llevar por la euforia de otros y depender de ellos. Cuando fallan me pongo mal, esto sucede desde el momento en que exijo disciplina, responsabilidad, puntualidad y estudio, la realidad es y no en su totalidad falso, por ende esto me provoca insatisfacción y desilusión por exigirles algo que no tienen.

Entonces para querer disciplina eterna -para que exigir algo que la gente no tiene-, solo me complicaba más la vida y la existencia por el mal emocional y fisiológico.

Ver y contemplar el proceso lento de aprendizaje y respuesta de los demás no es tan malo, pero para querer evitar tener poder sobre otros, lo más viable es callar. ¿No agradecer, menospreciar o ser indiferente? es mejor tener la prudencia y respeto a las otras personas.

Crear proyectos, soñar no es malo, lo malo es no tener una planificación a seguir para llegar a la meta. Ahora entiendo que los otros no eran el problema, si no el conflicto conmigo en cerrar los brazos y sentarme, olvidarme de perseverar y hacer mi berrinche en quererlo todo aquí y ahora sin esfuerzo alguno.

Actualmente solo doy traguitos para no atragantarme, objetivos chiquitos para ir recuperando confianza y seguridad pero hacer también un inventario una vez que voy caminando sobre la planificación para ver donde he fallado o que puedo reparar o mejorar.

Referencia:
[1] Ben Fleeson (2016, 12 de diciembre). Present Sharing Gift - Free photo on Pixabay [Fotografía]. Recuperado el 15 de marzo de 2020, de https://pixabay.com/photos/present-sharing-gift-package-1897539/

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